miércoles, 10 de abril de 2013

36. LOGROÑO. ROTONDA DE LOS ESPALDAS MOJADAS



Si tienen que hacer de anfitriones en Logroño y sus amigos son aficionados a la Fealdad, un buen consejo que les doy es llevarles a ver la rotonda de los espaldas mojadas que pilla bastante cerca de la calle del Laurel, donde a buen seguro irán también con sus invitados. Los espaldas mojadas sustituyeron a una prensa de vino que se puso en primera instancia y que no les pareció suficientemente cara y fea a nuestras autoridades. Al colocar a los Ilustres Riojanos en una rotonda, la Obra tiene un carácter cinético por lo que también es posible contemplarla dando vueltas con el coche.

A causa de esto último es más difícil entrar en detalles de modelado o en temas de jardinería en bolas, para lo cual tendrán que animar a sus invitados a usar el teleobjetivo, con lo que, inesperadamente, verán enriquecida la obra con alguna que otra farola de atrevido diseño.


(fotografías tomadas el 14 de marzo del 2010. Ningún problema de variación desde entonces, ni creemos que lo vaya a tener en el futuro. El arraigo popular de esta Obra parece sólido y duradero. Otra cosa es que algún alcalde del futuro les de la vuelta a los Ilustres como hicieron con el Rey del Trenecito, para que así se mojen por delante y equilibren su higrometría. Ya me gustaría vivir para verlo.