domingo, 18 de junio de 2017

49. LOGROÑO. PUENTE MADRE



La gente que antiguamente cruzaba en coche por Puentemadre hacia Villamediana, al encontrarse al final del mismo con una pronunciada curva hacia la derecha y cuesta hacia bajo, si salía viva del trance solía gritar ¡madreee, qué puente! El asunto de la peligrosidad de la curva y el recuerdo a los fallecidos debió de mover a nuestras autoridades a cambiar el trazado de la salida del puente, pero en las condiciones del encargo debió de haber también una exigencia al diseñador para que hiciese algo que mantuviera la tradición de decir aquella exclamación al pasarlo. Y ya ven lo que hizo. Como es imposible no fijarse en la asimétrica hilera de farolas chupa chups rejuntitas y bajitas, todo el que pasa por allí sigue exclamando: ¡madreee, qué puente!