domingo, 18 de junio de 2017

114. CLONACION



Una de las características antropológicas de los logroñeses de pro que decidieron abandonar su ciudad para vivir en la carretera de Soria era que habían perdido el miedo a la clonación y al alcohol, y que lo mismo les daba ver doble que vivir en una casa igual que la del vecino. A falta de ese miedo, la naturaleza les secretó un miedo distinto, o acaso pudor, que les llevó a taparse por las plantas bajas con todo tipo de setos y barandillas opacas. Dicho de otro modo, la naturaleza que fueron a buscar los logroñeses que huían de su ciudad acabó por estar siempre metida entre vallas opacas y punteada por casas clónicas, con lo que se convirtió en una naturaleza mucho más propia de nuestra colección de fealdad que cualquier otra cosa.