domingo, 9 de junio de 2013

96. BANCOS



Según mi psicoanalista, mi afición a la fellaldad es muy probable que naciera el día en que, hace muchos años, me senté en este banco de Agoncillo. Desde entonces miro a los bancos de nuestro país, no como fuentes de crédito sino de creatividad, y cada vez que viajo por ahí busco bancos donde pueda seguir cultivando mi afición contemplativa.

Un día fui a Cullera a ver el mar, que dicen que es muy bonito, pero me senté en estos bancos y sentí que me volvía la afición a lo mío:


Otro día fui al PAU Vallecas de Madrid y pensé que allí tenía que haber mucha gente como yo, capaz de mirar a una pared sin pestañear.


El anónimo mensajero del post de ayer también me envió una foto de Nájera donde se ve que la afición a mirar pal otro lado también está muy arraigada en esa fella ciudad:


Me da que esto de los bancos es un asunto de mucha enjundia, y de ahí que los periódicos hablen tanto de ellos. Hasta manifestaciones organizan para que no aprieten a los inquilinos.