viernes, 12 de julio de 2013

126. CASALARREINA, ROTONDA DE LA PAZ



¿Qué pasa si a una rotonda no le ponemos uvas, ni agua, ni jardinería, ni señales de tráfico? El misterio es tan inquietante que no nos importa jugarnos la vida para averiguarlo. Nos acercamos al único signo visible de la rotonda, una placa en el lateral que mira a Poniente y leemos: Avenida de la Paz.



Ahhh, también descubrimos que agua sí que tiene y que aunque ha llovido mucho este año, andamos de economías, porque las fuentes no sólo va con agua sino también con luz. Ya en detalle, vemos que el cantero ha tenido sus más y sus menos con las formas curvas de la rotonda y que el remate superior no ha quedado muy fino. Pero de lejos y en coche eso no importa mucho.


Será porque no han puesto uvas o porque parece una torta en medio la calle, pero lo cierto es que los bancos le han dado la espalda. Y es que La Paz  no vende. O no se entiende. Y más si te tienes que jugar la vida para verla.