domingo, 28 de julio de 2013

141. CASALARREINA en duda



Cuentan las historias de pueblo que en el autoinmolado Palacio de los Condestables que veíamos ayer se alojó una reina, y que al preguntar por el nombre de la localidad y oír el lamentable topónimo de Ojoculo, les propuso que de entonces en adelante lo cambiaran en su honor por el de Casa de la Reina, o Casalarreina. Lógico sería pensar que con la inmolación del Palacio el pueblo debería de recuperar su antiguo nombre. Pero para anticiparse a malentendidos y a posibles pérdidas de nombre y nobleza, las autoridades han puesto en una rotondica donde emboca la carretera a Cihuri, un escudo de la localidad (o mejor dicho, un par, uno por cada lado) como símbolo de su rancio abolengo y de los modernos tiempos a la vez.

(Por la posición del coche de la foto podría parecer que en Casalarreina se circula como en Londres o que entienden más de nobleza que de señales de tráfico modernas, pero no se asusten, que es que está aparcado  debajo del bloque de pisos y es sólo un efecto fotográfico).